jueves, 19 de junio de 2014

Ruth Lerner de Almea: Tremenda educadora venezolana


 Ruth Lerner de Almea: Educadora ejemplar venezolana....


     El pasado 11 de mayo falleció una de las más destacadas docentes del país, la doctora Ruth Lerner de Almea (1926-2014), quien fue uno de los pilares de la educación venezolana durante el período 1958-1998 y realizó importantes aportes para el desarrollo de la nación.

     Nacida el 6 de octubre de 1926 en Noveselitz, Besarabia, actual República de Moldova, Ruth Lerner llegó a Venezuela en el año 1928 y a lo largo de 86 años dedicó su vida a trabajar por el país que la acogió y le brindó oportunidades para su desarrollo profesional y personal.

     Su amplia trayectoria en el ámbito de la docencia inició en el año 1936 cuando comenzó sus estudios en el Instituto Pedagógico de Caracas. Allí tuvo importantes profesores como Augusto Pi Suñer, Olinto Camacho y Humberto García Arocha. Egresó en la tercera promoción del Instituto Pedagógico de Caracas como Profesora de Biología y Química.
Su primer cargo como docente lo ejerció en el Liceo Aplicación de Caracas. Posteriormente  trabajó en el Liceo Fermín Toro y en la Universidad Central de Venezuela. En el año 1948 se instaló la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, y aunque Ruth Lerner de Almea y su esposo José Almea no militaban en ningún partido político, si tuvieron un papel relevante en la defensa de la democracia. Ambos fueron colaboradores de la clandestinidad que luchaba en contra del dictador, y prestaron su hogar para ocultar a perseguidos políticos como Leonardo Ruiz Pineda y Alberto Carnevalli.
     Sus convicciones democráticas llevaron a la pareja al exilio en México en el año 1952, donde conocieron a Rómulo Gallegos y a Andrés Eloy Blanco. De allí pasaron a El Salvador, en este país centroamericano la doctora Lerner de Almea se desempeñó en la formación de profesores de educación secundaria en el Escuela Normal Superior de San Salvador. Posteriormente, en 1955 se trasladó a Honduras y fue nombrada primera directora de la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán en Tegucigalpa.
     Caída la dictadura de Pérez Jiménez, el matrimonio Lerner Almea regresó al país. En el año 1959 Ruth Lerner de Almea fue directora del Instituto Experimental de Formación Docente. En el año 1963 fue designada jefe de la División Técnica de la Dirección de Educación Secundaria, Superior y Especial.
En el año 1965 llegó a la Unesco, en París, para realizar estudios de postgrado en el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación. Dos años más tarde regresó a Caracas y hacia el año 1974 fue designada viceministra de educación.
     Su papel dentro de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho (1976) fue de gran relevancia, porque tuvo la responsabilidad de sentar las bases y delinear las políticas y programas de este ambicioso proyecto que abrió las puertas de la educación a toda una generación de venezolanos y especialmente a estudiantes de escasos y medianos recursos. Ya en la década de los ochenta, Lerner de Almea regresó a la Unesco para trabajar como directora de becas de ese organismo, al concluir su labor en París fue nombrada Ministra de Educación (1984), cargo que ejerció por 1 año. A su paso por el Despacho de Educación, impulsó importantes proyectos, entre ellos la elaboración del Reglamento de la Ley Orgánica de Educación.
     La doctora Lerner de Almea también se desempeñó como asesora de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, presidenta del Consejo Nacional de Educación, embajadora de Venezuela ante la Unesco, presidenta del Grupo de los 77 (Capítulo Unesco), presidenta del Consejo de la Oficina Internacional de Educación.
     De igual manera, su amplia experiencia y conocimientos quedaron plasmados en 14 libros e innumerables artículos que publicó a lo largo de su vida. Así lo refleja el semanario Nuevo Mundo Israelita: “Las ideas que defendió sobre la formación de los docentes, su contribución a la trasformación y democratización del sistema educativo venezolano, su experiencia de toda una vida al servicio de la educación, quedan plasmadas en 14 libros y en numerosos artículos aparecidos en la revista Educación, importante vehículo de difusión del pensamiento de los educadores venezolanos, lamentablemente descontinuada. Además, contribuyó con muchas otras publicaciones donde destacan las relacionadas con la defensa de la igualdad de la mujer, la importancia de su participación en la docencia y su situación en América Latina”.
     A lo largo de su vida recibió innumerables reconocimientos como el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Miami (1979), el Premio Internacional de Educación Andrés Bello de la OEA (1988), Medalla Comenio (Premio Internacional de Educación Unesco, 1996), Orden Mérito al Trabajo en primera clase, Orden del Libertador en su primera clase, Orden de las Palmas Académicas en el grado de Oficial, por el Ministerio de Educación Nacional de la República Francesa, entre otros.
Doctorado Honoris Causa


     Su alma mater, el Instituto Pedagógico de Caracas, le confirió en el año 1990 el título de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a su dilatada y fecunda labor y por las acciones que realizó para consolidar a la UPEL durante su gestión como ministra. Efectivamente, cuando ejerció el máximo cargo en el ámbito educativo, la doctora Ruth Lerner de Almea encomendó importantes misiones  a esta Universidad, tales como su participación en el Comité Ejecutivo de Formación Docente y la Dirección del Programa Nacional de Formación Docente.
     En aquella ocasión, Ruth Lerner de Almea manifestó en su discurso de orden: “La crisis de valores de la sociedad actual impone a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador la asignación de nuevas responsabilidades en la formación de sus docentes. Persuadidos como estamos del papel fundamental que tienen el docente y la educación en la transmisión de los valores permanentes de la sociedad ya que actualmente no son sino parcialmente cubiertos por la familia, la religión, y por los medios de comunicación, consideramos que el papel del sistema educativo es y debe ser trascendental en esta delicada materia. En tal sentido, nos movilizamos dentro de una dualidad, ya que por una parte el sistema es innovador en cuanto se refiere a la transmisión de las nuevas fórmulas para acelerar la adquisición de los aprendizajes pero debe mantenerse firme en la conservación de los valores de la sociedad. Cada docente, independientemente de la modalidad en la que trabaje, debe ser un portavoz de los valores éticos. Cualquier asignatura se presta para enfrentar la justicia a la injusticia; la honestidad a la corrupción; el sentimiento igualitario a la discriminación; la; la solidaridad al individualismo y, en general, evitar los enfrentamientos entre los seres humanos que llegan a la violencia, la tortura, la guerra y la aniquilación de los mismos, cuando se olvidan los valores fundamentales del hombre”.
     Paulina Gamus señaló en su artículo Ruth Lerner de Almea vivir para los otros que “Ruth eligió la carrera de la docencia para ejercerla mucho más allá de una simple profesión. Enseñar fue su misión primaria y perenne y lo hizo no solo en forma directa en el aula, sino en todo lo que escribió, planificó y realizó a lo largo de su vida”.
Los aportes que la doctora Ruth Lerner de Almea realizó a Venezuela, a la educación, su pensamiento y defensa de los valores fundamentales, se mantienen vigentes y trascienden en el tiempo. La Universidad Pedagógica Experimental Libertador se siente orgullosa de haber tenido entre sus aulas a esta valiosa mujer y la recordará por siempre.
Fuentes:
El imponente legado de Ruth Lerner de Almea, Revisa Nuevo Mundo Israelita, 12 de junio 2014 http://www.nmidigital.com/secciones.php?id=2&top_id=14478&s=10
Ruth Lerner de Almea, vivir para los otros, Revista Nuevo Mundo Israelita, 12 de junio de 2014, http://www.nmidigital.com/secciones.php?id=4&top_id=14466&s=10
Doctorado Honoris Causa, Noticiero Pedagógico. Año VIII marzo-abril 1991.





Actualizado (Viernes, 13 de Junio de 2014 22:24)

domingo, 6 de octubre de 2013

TAREA DE AULA DEL DOCENTE EFECTIVO Y AFECTIVO:

Motiva a sus alumnos. No hay fórmulas mágicas para la motivación, aunque hacer ver a sus alumnos para qué les puede interesar la asignatura o para qué se aplica en la vida real ayuda. Ya sé que esto es difícil, pero si el profesor que todos los días está con sus alumnos, que sabe qué nivel educativo tienen, que sabe la carrera o el interés por seguir estudiando que tienen sus alumnos y que conoce la materia que enseña, no sabe motivarles ya me dirán ustedes quién es capaz de hacerlo; es decir, el profesor es la persona que está más capacitada para motivar a sus alumnos; así pues motíveles. Hace que entiendan el concepto no que lo aprendan. Según todos los manuales de pedagogía y técnicas de estudio lo primero que se recomienda a un alumno es a entender el concepto; pues si eso es el primer paso déselo hecho. El material de apoyo, las nuevas tecnologías y el conocimiento de nuestros propios alumnos nos facilitarán esta labor. No se empeñe que aprendan en 50 minutos de clase lo que a usted le ha costado varios días, experiencia y reflexión. Da las pautas para que aprendan el concepto. Esto es lo que un buen profesor sabe hacer. Las metodologías educativas, paradigmas de aprendizaje, su propio “librillo” y el conocimiento de sus alumnos son las claves para dar esas pautas. La innovación educativa ayuda a personalizar cada vez más esas pautas incluso a establecer pautas distintas para distintos alumnos en su misma clase. Enseña a aplicar el concepto. En algunos contextos a esto se le llama formar en habilidades y capacidades; en otros, aprendizaje significativo; pero en muchos casos, basta con buscar problemas, prácticas y ejemplos cercanos al alumno.

viernes, 20 de septiembre de 2013

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN: ALGUNOS FACTORES DETERMINANTES SEGÚN LA UNESCO



La calidad de la educación: algunos factores determinantes según la UNESCO


Uno de los caminos teóricos de acercarnos a la idea de “Calidad Educativa” consiste en la responder a la pregunta ¿Qué factores nos acercan a ella? La siguiente es la respuesta que nos da la UNESCO

El Director General de la UNESCO, el Sr. Koïchiro Matsuura, concluyó su intervención en la sesión de clausura de la Conferencia refiriéndose en los siguientes términos a lo que debe ser en nuestra época una educación de calidad: “Ayudar a los jóvenes a adquirir las actitudes y competencias de lo que podríamos llamar una ‘mentalidad democrática’. Esta mentalidad, en la que tienen cabida valores estables y perdurables como la tolerancia, la solidaridad, la mutua comprensión y el respeto de los derechos humanos (…), tiene que ser flexible, adaptable y capaz no sólo de analizar y entender diferentes puntos de vista, sino también de construir y reconstruir una perspectiva coherente. Un modo de pensar semejante no puede emanar de enfoques tradicionales centrados en contenidos académicos y métodos pedagógicos rígidos.”

Parece existir suficiente consenso acerca de los factores asociados a la calidad de la educación. A partir de los resultados de los debates y de las propuestas planteadas durante la Conferencia quisiéramos ahora compartir una serie de reflexiones que tratan de ir más allá de las conclusiones de la CIE, también teniendo en cuenta los resultados de los trabajos y estudios que la Oficina Internacional de Educación ha llevado a cabo en el curso de los últimos años.

En términos generales, se podría proponer que una educación de calidad para todos los jóvenes en el siglo XXI debe ser diferente a la del siglo XX y atender a la vez a la formación emocional, racional y práctica. Una educación que forme personas capaces de comprender el mundo y gestar sus proyectos, aprovechando las oportunidades y luchando contra las tendencias menos deseables del escenario de comienzos del siglo XXI.

Entre los varios factores que inciden en la construcción de una educación de calidad para todos, hemos seleccionado los siguientes.

Entre los varios factores que inciden en la construcción de una educación de calidad para todos, hemos seleccionado los siguientes.

i) Una educación de calidad para todos requiere que se ponga el foco en la pertinencia personal y social. “Aprender lo que se necesita en el momento oportuno y en felicidad” es una propuesta muy vasta y que puede ser muy difícil de definir en forma operacional, pero tiene la ventaja de obligar a una interpretación humana de la racionalización técnica de la calidad de la educación de acuerdo a la cual una educación de calidad es “pertinente, eficaz y eficiente”. Muchas veces cuando se discute acerca de la calidad de la educación se discute sólo acerca de su eficacia. En consecuencia los factores que se presentan como factores de calidad de la educación suelen ser sólo factores de eficacia. En esos casos, cuando se trata de definir si una educación es de calidad se definen indicadores de rendimiento en los logros de los aprendizajes que los establecimientos educativos propusieron que aprendieran los niños o los jóvenes.

Para saber si la educación actual es una educación de calidad para todos es necesario saber si es pertinente para las personas, tanto desde el punto de vista objetivo como subjetivo, es decir si le permite construir un sentido profundo y valioso del bienestar y acceder a ese bienestar mientras están en las escuelas y cuando salen de ellas.

ii) Otro factor de calidad de la educación es la tensión creativa entre la convicción, la estima y la autoestima de las sociedades y de las dirigencias políticas y de las administraciones en el valor de la educación. Como se ha dicho precedentemente, los países que han tenido los mejores resultados en los programas internacionales de evaluación son aquellos que valoran altamente la educación y estiman a sus maestras y profesores. La otra cara de la moneda de la dinámica entre los docentes y la sociedad es su fortaleza ética y profesional. El círculo virtuoso en la relación entre los docentes y la sociedad es la configuración de valores de los docentes y su competencia para elegir las estrategias más adecuadas en los momentos oportunos.

iii) La formación inicial de los profesores sigue estando fuertemente organizada en torno a la transmisión de contenidos que en el marco de las actuales condiciones de desarrollo se desactualizan cada vez más rápido. En muchos países del mundo esta tendencia incluso se reforzó con el desplazamiento de la formación docente hacia el nivel superior o universitario. Los aspectos emocionales y prácticos de la formación se debilitaron cada vez más.

Sin embargo hay muchos maestros y profesoras que logran enseñar bien en condiciones de adversidad. Las claves son dos: su profesionalismo y su fortaleza ética. Dicho en otros términos, además de valorarse a sí mismos y de sentirse valorados por la sociedad – o de ubicarse más allá de la necesidad de valoración social – tienen los valores de paz y justicia incorporados a su propia constelación moral y poseen recursos para obtener resultados en sus alumnos. Desean y saben relacionarse con el contexto del que provienen sus alumnos y con ellos en tanto que personas. Desean y saben seleccionar estrategias didácticas y materiales de aprendizaje y generar experiencias productivas, creativas y agradables. Se posicionan como modelos de vida, sin sobreactuaciones.

iv) En prácticamente todas las investigaciones educativas sobre la calidad de la educación se constata que las características del ejercicio del rol directivo y, de modo más específico, las de los directores y directoras de escuelas, presentan una importante correlación con la posibilidad de gestar instituciones apropiadas para promover aprendizajes de calidad. Las instituciones educativas parecen ser representadas a menudo por los directivos y supervisores por un lado, y por los estudiantes, por el otro; como importantes para cumplir funciones que pueden cumplir otras instituciones. Pero sólo las instituciones educativas conducidas por directores y por supervisores que identifican la función cognitiva como responsabilidad específica de la escuela, pero que asocian también esa función específica a una función formativa global y que tienen la capacidad de promover vínculos de todo tipo con el entorno logran promover una educación de calidad. Esos directores y supervisores consiguen promover el trabajo en equipo al interior de las instituciones educativas y del sistema y las alianzas con las comunidades, las familias, las empresas y los medios de comunicación.

v) Por otro lado, las investigaciones que existen sobre el funcionamiento de la educación indican que las escuelas que logran construir una educación de calidad son escuelas en las cuales los adultos trabajan juntos; y que este trabajo conjunto se promueve más y mejor cuando también el sistema educativo como tal trabaja de manera cooperativa. Las experiencias de desarrollo curricular compartido entre docentes de diferentes establecimientos, de reunión periódica de directores, de realización y devolución y diálogo sobre los resultados de los operativos de evaluación a los establecimientos educativos y otra serie de ejemplos similares son también elocuentes. En síntesis: trabajar en equipo a todos o a cualquiera de los niveles posibles es – sin duda – un factor clave en el proceso de logro de una educación de calidad.

vi) El currículo en tanto documento que orienta el contrato entre las escuelas, las sociedades y el Estado y en tanto orientaciones incorporadas por los profesores es otro factor relevante para definir la pertinencia de la educación, en particular a través de tres aspectos, que podrían denominarse sus básicos estructurales, disciplinares y cotidianos.

Los básicos curriculares estructurales hacen referencias a ciertas disposiciones político-administrativas que son condiciones imprescindibles, aunque no suficientes, para alcanzar la calidad de la educación necesaria en el siglo XXI: por ejemplo, una determinada cantidad de horas de enseñanza por año. Si no existe una combinación adecuada entre horas asignadas a ciertos contenidos claves tales como la enseñanza de la lengua y de las matemáticas, con otras sujetas a la libre disposición de los centros educativos para atender a las características de la diversidad de los alumnos, las escuelas no van a poder enfrentar el ingreso de poblaciones nuevas, que requieren otro tipo de prácticas pedagógicas.

Los básicos disciplinares tienen que ver con la orientación en cada una de las disciplinas. La educación es de calidad cuando cada disciplina tiene un foco claro y pertinente. En lengua ese foco es la comunicación y la metacognición. En formación ética y ciudadana y en religión es cultivar la dignidad, la diversidad y la solidaridad. En tecnología se avanza cuando se propone aprender a utilizar para innovar y en ciencias naturales cuando se logra comprender para conservar y convivir con la naturaleza a través del desarrollo sostenible.

Entre los básicos cotidianos de los espacios que logran una educación de calidad para todos figuran desafíos cognitivos o mentales, prácticos y emocionales. Todos los niños y niñas de todos los centros educativos del mundo debieran todas las semanas identificar y jerarquizar conceptos, ideas e información; analizar y argumentar a favor y en contra de ellas; buscar evidencias para refutarlas o apoyarlas; presentar las ideas propias y ajenas usando evidencias; negociar conflictos y hacer “cosas”.

vii) No hay calidad educativa sin un entorno rico en materiales que puedan ser utilizados como materiales de aprendizaje. Pero la riqueza en los materiales no es una garantía en el proceso de producción de calidad educativa. La calidad de esos materiales y las características de su uso a través de la dinamización por parte del docente profesional y éticamente comprometido son tanto o más importante que su existencia. Esto indica, también, que la cuestión de las inversiones educativas merece un comentario especial. ¿Alcanzaría con multiplicar el presupuesto educativo de un país por veinte para obtener una educación de calidad para todos?

¿Sería suficiente con multiplicar el salario de los maestros y profesores por cinco para lograr un salto hacia delante en la calidad de la educación para todos? Depende de las circunstancias, de los factores precedentes y de dos que resta por mencionar.

viii) La mejor dotación de recursos para el aprendizaje es inútil si no existen buenas didácticas y si esas buenas didácticas no son variadas y no están al alcance de los profesores. La calidad de la educación se construye mejor cuando hay más cercanía entre los productores y los utilizadores de las didácticas, porque eso les permite a esas didácticas estar más cerca de su propia pertinencia: es decir, ser más apropiadas. Pero además también se construye mejor cuando se acepta que diversos caminos pueden conducir al aprendizaje con sentido y en bienestar; precisamente porque los niños y los jóvenes son diversos y diversos son también los profesores y los contextos.

ix) Finalmente, no cabe duda que existen ciertos “mínimos materiales” por debajo de los cuáles es muy difícil construir calidad educativa para todos, por ejemplo que los salarios de los profesores sean dignos y que el equipamiento esté disponible. La existencia de mínimos materiales y de incentivos al desarrollo de los contextos y de los maestros y poblaciones escolares debe ser considerada como una condición indispensable, pero no suficiente para el mejoramiento de la calidad de la educación.

A manera de conclusión, podemos afirmar que la reciente reunión de la Conferencia Internacional de Educación ha sido una ocasión muy importante en el camino hacia la construcción de una educación de calidad para todos. La transformación de las propuestas resultantes de la Conferencia en acciones concretas y resultados positivos depende en buena medida de las posibilidades existentes en cuanto a su implementación. Para que los planes formulados y las expectativas construidas a partir de los mismos no resulten en mera utopía, hay que analizar cuál es el margen de acción de que disponen los países para la aplicación de las propuestas.

Algunos comparten visiones pesimistas ante a las posibilidades de convertir las prioridades establecidas en hechos concretos. Su principal argumento se refiere a las constantes y crecientes crisis económico-financieras y a la falta de recursos.

Por otro lado, otros prefieren creer que el futuro se construye ahora y que las buenas prácticas presentadas en la Conferencia pueden servir no sólo como ejemplo y fuente de inspiración, sino también como la prueba de que sí es posible empezar a construir una educación de calidad para todos.

Nosotros compartimos la segunda visión y esperamos que la creencia en la posibilidad de construir un mundo en el que todos los jóvenes tengan acceso a una educación de calidad se convierta en compromiso y dedicación a esta causa.

miércoles, 8 de agosto de 2012


Ideas para una mejor acción social de la educación formal

Profesor Rosmel del Valle Orfila Vilera


     Después de tantos años dedicado a la docencia en todos los niveles del sistema educativo formal, estoy plenamente convencido de la necesidad de contrarrestar situaciones no deseadas dentro del recinto escolar. Me refiero especialmente a comportamientos violentos, que se traducen en toda una gama de dimensiones visibles a la simple vista del observador. Dentro y fuera de las aulas las evidencias del desorden, de las palabras groseras, de las peleas, permiten inferir que la acción de los docentes es muy poca, casi insignificante. Esto refleja entonces, que el maestro perdió el status y rol preferencial dentro el complejo escenario de la educación, pues ya no un ser que es imitado por sus propios discípulos. ¿qué pueden, o deben, asimilar los estudiantes de sus maestros? Tal vez los maestros no actúan según la misión docente, sembrándose la duda, al entender que los comportamientos no ideales de los estudiantes es una proyección de la manera en que los docentes actúan. Por supuesto que a la compleja problemática escolar que vivimos hoy, hay que sumar la coexistencia de múltiples factores endógenos y exógenos que gravitan y dan fisionomía a la misma: la mayoría de la programación televisiva consustanciada de violencia y pornografía, la Internet y sus miles de páginas no aptas para menores de edad, núcleos familiares disfuncionales, maestros incompetentes y personal directivo poco comprometidos por velar de que los maestros tengan un efectivo y eficiente desempeño, padres y madres que "depositan" a sus propios hijos en las escuelas sin tener la motivación de acercarse a los maestros para averiguar sobre el rendimiento académico y comportamiento, la masificación escolar en las aulas,éstos entre los más recurrentes. Estos escenarios son los indicadores de la compleja problemática por la que atraviesa nuestra educación, y los mismos han sido campo de estudios en los postgrados de todas las disciplinas científicas: educación, psicología, sociología, medicina, entre otros, y de ellos se han generados tremendos trabajos para obtener la titulación de especialistas, magisri y doctores. Entonces, también nuestras universidades han fracasado, pues dichos productos de quedan almacenados en los repositorios sin ponerlos en práctica por cada quien que se desempeña en las escuelas. 
     En estos últimos años de docencia, ya en las aulas universitarias, he  dirigir mi acción docente a los apretados contenidos programáticos de las asignaturas de ciencias sociales aplicadas a la salud, pero lo más decisivo es que he intentado con un tímido éxito (teniendo en consideración que los cambios de actitud en los estudiantes son lentos, pero seguro) inculcar ideas, pensamientos, argumentos, que giran en torno al "ser", a la valía de los rasgos humanos que definen una cultura ideal de respeto, igualdad, de que estudiar si vale, y mucho. Espero confiado, que tenga algún efecto multiplicador en tantos estudiantes con los cuales he tenido un corto acercamiento dentro de los cánones de la escolaridad formal. 
     A continuación, un producto, para mí, vital:
      




 "Es necesario también que a los niños se les eduque en valores más asociados a la feminidad como la cooperación, la ternura y el amor, porque “si seguimos educando a las nuevas generaciones en el enfrentamiento y la competitividad vamos al desastre, hacia la destrucción del planeta”"Hay que dejar atrás la idea darwiniana de que la vida es lucha y de que solo sobreviven los mejores. En la sociedad actual la fuerza bruta ya no tiene el valor que tenía en las sociedades primitivas. Ser el más fuerte e imponerse ante los demás ya no tiene sentido” subrayó Amparo Tomé, profesora de Sociología de la la Educación de la UAB, planteó en otra de las charlas, la importancia de detectar espacios de violencia en la escuela y ofrecer herramientas a los alumnos para que sean capaces de actuar para impedir que estas situaciones se reproduzcan. “Debemos caminar hacia espacios comunes donde la violencia sea inadmisible”.
Tomé explicó la historia de un maestro que en un país africano pidió a un grupo de niños que corrieran hacia un determinado punto. “ A quien llegue antes le daré este cesto lleno de frutas”, les dijo. Para sorpresa del profesor, los alumnos optaron por correr todos juntos cogidos de la mano y repartirse el cesto de frutas. Cuando el maestro les preguntó por qué lo habían hecho así contestaron que “no merecía la pena que uno fuera feliz mientras los demás eran infelices”.
“Hagamos que los niños se agarren de la mano y no les enseñemos a competir, no merece la pena”, invitó la ponente. “Es importante que los alumnos aprendan desde muy pronto lo que significa vivir bien: saber escuchar, observar, estar en silencio, respetar los silencios, saber mirar para ver, saber escucharnos, saber dar la mano, saber ver la tristeza en los ojos de otra persona, saber dar una caricia y recibir una caricia. Una vez que los niños aprendan a ser empáticos, no podrán ser violentos”.

martes, 19 de junio de 2012

A pesar de haber transcurrido mucho tiempo, el pensamiento e ideas de Simón Rodríguez son importantes. Lástima que hoy muy pocos docentes las valoramos.
Rosmel del Valle Orfila Vilera.

Interesante entrevista a nuestro Don Simón Rodríguez
Apreciar el valor de la educación de adultos para el individuo y para la comunidad e interceder en su favor no es un logro o rasgo de nuestra generación. En una entrevista ficticia a Simón Rodríguez, el profesor del Libertador latinoamericano Simón Bolívar, Raúl Léis nos recuerda que muchas de las reflexiones actuales poseen una larga tradición. Raúl Léis es un escritor y educador de adultos panameño. En la actualidad ocupa el cargo de Secretario General del Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL).
Sin educación popular no existirá una verdadera sociedad
Entrevista
Simón Rodríguez nació en Caracas (1769-1853). Fue maestro y mentor del Libertador Simón Bolívar. Pedagogo, pensador filosófico, escritor de obras de contenido histórico, educativo y sociológico, y conocedor a fondo de la sociedad latinoamericana. «La Carta» es el periódico virtual del Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL).
La entrevista es ficticia pero con respuestas tomadas de los textos de Simón Rodríguez:
La Carta: Don Simón. ¿Es importante la educación popular?
SR:
Sin educación popular no habrá verdadera sociedad…
La Carta: Pero ¿cuál sería el objetivo de esa educación popular?
SR:
Instruir y acostumbrar al trabajo, para hacer hombres útiles y construir patria con sus propios habitantes… los gobiernos deben proporcionar generalmente los medios ...-y pensar mucho en los modos de dar esos medios.
La Carta: ¿Una educación igual para todos?
SR: Todos generalmente la necesitan porque sin tomar en ella las primeras luces es el hombre ciego para los demás conocimientos. Sus objetos son los más laudables, los más interesantes: disponer el ánimo de los niños para recibir las mejores impresiones, y hacerlos capaces de todas las empresas. Para las ciencias, para las artes, para el comercio, para todas las ocupaciones de la vida es indispensable.
La Carta: ¿Qué relación tiene esa educación popular con la construcción de una mejor sociedad?
SR:
Nadie hace bien lo que no sabe; por consiguiente nunca se hará república con gente ignorante, sea cual fuere el plan que se adopte…Republicano pensadlo bien, educad muchachos si queréis hacer república.
La Carta: ¿Cuál es la relación de la educación popular con la pobreza?
SR:
El hombre no es ignorante porque es pobre, sino lo contrario… Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra.
La Carta: Para usted, ¿cuál es el sentido de la educación?
SR: Instruir no es educar; ni la instrucción puede ser un equivalente de la educación, aunque instruyendo se eduque.
La Carta: Interesante… y ¿el papel de educador?
SR
: Debe ser sabio, ilustrado, filósofo y comunicativo, porque su oficio es formar hombres para la sociedad… Enseñen a los niños a ser preguntones, para que, pidiendo el por qué de lo que se les mande hacer se acostumbren a obedecer a la razón, no a la autoridad como los limitados, no a la costumbre como los estúpidos…No hay interés donde no se entrevé el fin de la acción. Lo que no se hace sentir no se entiende, y lo que no se entiende no interesa. Llamar, captar y fijar la atención, son las tres partes del arte de enseñar. Y no todos los maestros sobresalen en las tres.
La Carta: ¿Se trata de motivar a aprender?
SR:
El título de maestro no debe darse sino al que sabe enseñar, esto es al que enseña a aprender; no al que manda aprender o indica lo que se ha de aprender, ni al que aconseja que se aprenda. El maestro que sabe dar las primeras instrucciones, sigue enseñando virtualmente todo lo que se aprende después, porque enseñó a aprender... Enseñar es hacer comprender; es emplear el entendimiento; no hacer trabajar la memoria…
La Carta: ¿Cuáles son los valores que hay que promover?
SR:
Acostúmbrese al niño a ser veraz, fiel, servicial, comedido, benéfico, agradecido, consecuente, generoso, amable, diligente, cuidadoso, aseado; a respetar la reputación y a cumplir con lo que promete. Y déjense las habilidades a su cargo; él sabrá buscarse maestros, cuando joven. Toca a los maestros hacer conocer a los niños el valor del trabajo, para que sepan apreciar el valor de las cosas…. Enseñen, y tendrán quien sepa; eduquen, y tendrán quien haga.
La Carta: ¿Cómo define el arte de educar?
SR: Instrucción social, para hacer una nación prudente; corporal, para hacerla fuerte; técnica, para hacerla experta; y científica, para hacerla pensadora.
La Carta: El 15 de agosto de 1805 en Roma, usted y Simón Bolívar ascienden al Monte Sacro… ¿Puede repetirnos parte del juramento de su discípulo, que lo llevaría a cambiar el destino de este continente?
SR:
Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor; y juro por mi patria; que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español.
La Carta: ¿Cuál era la enfermedad de su siglo?
SR: La enfermedad del siglo es una sed insaciable de riquezas.
La Carta: Esa enfermedad nos sigue asolando, querido maestro. ¿Nos comparte un mensaje final para los lectores de La Carta CEAAL?
SR: ¿Dónde iremos a buscar modelos? La América española es original. Original han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales los medios de fundar uno y otro. O inventamos o erramos.
Entrevista elaborada por Raúl Leis R. ceaal_secge@cwpanama.net

martes, 17 de abril de 2012

Simón Rodríguez
Ideas recopiladas por el Profesor Dr. Rosmel del Valle Orfila Vilera

Sin duda alguna, otro ejemplo a seguir….Maestro de lujo venezolano para nuestra América entera. 

Nació en Caracas el 28 de octubre de 1769 y murió en Amotape, Perú, el 28 de febrero de 1854. Hijo natural de Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez. Hermano del músico Cayetano Carreño. Fue Filósofo, pedagogo, maestro y mentor de Simón Bolívar. Calificado de loco, maestro o don, este ejemplar venezolano, se caracterizó por seguir apasionadamente su ideal de pensar y enseñar en libertad plena.

De la infancia de Rodríguez se conoce muy poco. El carácter nada común de este lo llevó a quitarse el apellido paterno y a quedarse sólo con el de su madre. En junio de 1814 se casó con María de los Santos Ronco, acto en el cual se declaró “expósito de esta feligresía”.

Desde muy joven, Simón Rodríguez se dedicó a la educación y gozó del honor de ser el maestro de Simón Bolívar, en quien influyó notablemente. Toda su vida estuvo acompañada de ideas revolucionarias. Simpatizó con el movimiento independentista de Gual y España, y ante su fracaso, también él debió emigrar. Entonces se dirigió a Jamaica, donde estudió la lengua inglesa. Partió luego a los Estados Unidos y, finalmente a Europa.

La estadía del maestro en el viejo continente le permitió dominar el francés, el italiano, el alemán y el portugués, profundizar sus estudios filosóficos y entrar en contacto con las teorías revolucionarias que pronto implantarían un nuevo orden político y social de alcance mundial. Todos estos conocimientos, más tarde los vertería en su más destacado alumno: el Libertador Simón Bolívar.

En Francia se encontraron maestro y alumno y de allí partieron a un viaje que los llevó a Lyon y Chambery, para luego atravesar Los Alpes y entrar a Italia. En Milán, Rodríguez y Bolívar presenciarían la coronación de Napoléon Bonaparte como rey de Italia; y en Roma, el futuro Libertador de América se comprometería con el futuro de este continente, desencadenado del dominio español.

Rodríguez se separó de su alumno y a partir de 1806 inició una peregrinación por varios países de Europa.

De vuelta a América, Bogotá fue sede de la primera escuela-taller fundada por el maestro, en 1824. En 1825, Bolívar recibió a su mentor en Lima y lo incorporó a su grupo de colaboradores directos, nombrándolo “Director de Enseñanza Pública, Ciencias, Físicas, Matemáticas y de Artes y Director General de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana”.

El 7 de enero de 1826, Bolívar regresó a Lima y Rodríguez permaneció en Bolivia, de aquí no volverían a verse más. Aquel año fundó la segunda escuela-taller, con proyecciones para toda Bolivia. Su labor no pudo continuar debido a sus ásperas relaciones con el Presidente de Bolivia, Antonio José de Sucre. Rodríguez renunció a su cargo.

El maestro se marchó a Arequipa donde publicó el Pódromo de Sociedades americanas en 1828, obra en la que insistía en buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica.

Desde Lima, Rodríguez viajó en 1834 a Concepción (Chile) y allí se encuentra por segunda vez con
Andrés Bello –ya se habían visto en Europa–. En Valparaiso escribió en el periódico El Mercurio. En 1842 viajó de Lima a Ecuador. De allí visitó varias localidades de Suramérica dejando rastro de su talento y creación inagotable.

Simón Rodríguez murió en una aldea peruana en 1854, pobre y sin hogar. Sus restos fueron trasladados en 1954 al
Panteón Nacional, en el centenario de su muerte.

Algunas de las obras de Simón Rodríguez son: Defensa de Bolívar; El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, Defendidos por un amigo de la causa social; Observaciones sobre el terreno de Vincocaya; Luces y virtudes sociales.

lunes, 16 de abril de 2012

SERIE: MAESTROS EMÉRITOS DE MI VENEZUELA


Ideas recopiladas por el Profesor Rosmel del Valle Orfila Vilera

Luis Beltrán Prieto Figueroa
Nace en La Asunción (Edo. Nueva Esparta) el 14.3.1902
Muere en Caracas el 23.4.1993.
     Personaje de una intensa y amplia labor en pro de la mejora de la educación venezolana en el siglo XX, motivo por el cual se le considerara como el "Maestro de Maestros". Como político fue fundador de diversas organizaciones partidistas, entre ellas AD (1941) y el MEP. Fueron sus padres Loreto Prieto Higuerey y Josefa Figueroa. Realizó los estudios primarios en la Escuela Federal Graduada Francisco Esteban Gómez de su ciudad natal (1918). En la misma inició sus estudios de secundaria en el Colegio Federal hasta que en 1925 se traslada a la capital donde se gradúa de bachiller en el liceo Caracas (1927) que dirigía el maestro Rómulo Gallegos. En 1934 egresa de la Universidad Central de Venezuela, con el título de doctor en ciencias políticas y sociales. A partir de este momento, inició una intensa actividad política que lo llevó a ser cofundador de diversas organizaciones partidistas: Organización Venezolana (Orve, 1936), Partido Democrático Nacional (PDN, 1936), Acción Democrática (AD, 1941), del que fue secretario general (1958-1959) y presidente desde 1963 hasta 1967 cuando se separó del mismo y se convierte en presidente-fundador del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), hasta su muerte.
     En cuanto a los diversos cargos públicos que ocupó, tenemos que fue senador por el estado Nueva Esparta (1936-1941; 1959-1969), presidente del Consejo Permanente de Cultura del Senado (1974-1979). Entre 1962 y 1967 fue presidente del Congreso de la República. Antes de esto había sido secretario general de la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948) y ministro de Educación (1947-1948). Como consecuencia del Golpe de Estado del 24 de noviembre este último año fue enviado al exilio. Hasta el momento de su regreso al país, a raíz del restablecimiento de la democracia el 23 de enero de 1958, se dedicó a la labor educativa en el exterior como jefe de misión al servicio de la UNESCO, primero en Costa Rica (1951-1955) y luego en Honduras (1955-1958). Durante este tiempo, fue también profesor de la Universidad de La Habana (1950-1951).
     En su labor como jurisconsulto integró la Comisión Redactora del Proyecto de Constitución Nacional (1936) y de la Carta Magna de 1961. Asimismo, fue coautor del primer proyecto de Ley de Educación (1948) y de la Ley de Educación, promulgada el 9 de julio de 1980, ya derogada en los actuales momentos. En 1986 formó parte de la Comisión Presidencial del Proyecto Educativo Nacional coordinada por el doctor Arturo Uslar Pietri. Uno de los principales aportes teóricos de Prieto sobre la educación, fue la tesis del Estado docente, la cual elaboró a partir del concepto Estado social de Hermann Heller, de la escuela política alemana. Esta tesis la expuso Prieto Figueroa en una conferencia dictada en la escuela normal Miguel Antonio Caro (agosto 1946), en los siguientes términos: "Todo Estado responsable y con autoridad real asume como función suya la orientación general de la educación. Esa orientación expresa su doctrina política y en consecuencia, conforma la conciencia de los ciudadanos". De acuerdo con lo anterior, la educación debía responder al interés de la mayoría y en tal sentido habría de ser democrática, gratuita y obligatoria combinando la igualdad de oportunidades y la selección sobre la base de las capacidades del individuo.
     Prieto Figueroa tuvo también una destacada labor como pionero del gremialismo. En tal sentido, en 1932 fundó la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria y en 1936 la Federación Venezolana de Maestros (FVM). En 1937 y hasta 1942 mantuvo en el diario Ahora, de Caracas, su página "La escuela, el niño y el maestro". Además de este diario, por muchos años publicó sus colaboraciones en diversos órganos tanto de la capital como del interior del país. Selecciones de sus artículos fueron recogidas en los libros: Las ideas no se degüellan (1980), Pido la palabra (1982) y Mi hermana María Secundina y otras escrituras (1984). Además de los aspectos anteriores, Prieto tuvo otras iniciativas de carácter institucional: Consejo Nacional de Universidades; Patronato de Roperos Escolares y Comedores Escolares; la primera escuela de Teatro de Venezuela (1947); el Taller Libre de Arte (1948); el Instituto de Profesionalización del Magisterio (1947), actual Instituto de Mejoramiento Profesional; adscribió la Radio Nacional, fundada en 1946, al Ministerio de Educación (1947), modernizando sus instalaciones. En este último año incrementó la subvención por parte del Estado a la Orquesta Sinfónica de Venezuela, subvención existente desde 1936, e impulsó la creación del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales y el órgano divulgativo del mismo, la Revista Venezolana de Folklore, cuyo primer número corresponde al lapso enero-junio de 1947.
     El 8 de abril de 1947 firmó el decreto para la edición de las Obras Completas del Libertador, compiladas por Vicente Lecuna que circularon el mismo año, y creó la Comisión Organizadora de las Obras Completas de Andrés Bello. Mediante una resolución del 10 de julio del mismo año, transformó la vieja Escuela de Artes y Oficios para Hombres en Escuela Técnica Industrial. En 1959 creó el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE). Sus libros reúnen sus preocupaciones políticas, pedagógicas y sociales. En 1984 fue incorporado como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. En 1986 comenzaron a publicarse sus Obras Completas, de las cuales llegaron a circular sólo 2 volúmenes.

MAESTRO EJEMPLAR DE MI TIERRA VENEZOLANA.